Cervicalgia y oficina: 5 hábitos que la causan y cómo revertirlos
El dolor cervical de quien trabaja sentado no es por estar sentado. Son cinco hábitos concretos que se acumulan a lo largo del día. Cómo identificarlos y cambiarlos.
Por Alfonso Zazo 4 min tema: cervicalgia oficina ejercicios
Si trabajas sentado y te duele el cuello al final del día, lo más probable es que pienses que el culpable es la postura. Es parte de la verdad, pero no toda.
El dolor cervical de quien trabaja en oficina no viene de un único momento mal hecho. Viene de cinco hábitos pequeños que se acumulan durante horas. La buena noticia: cambiar tres de los cinco cambia el cuadro completo.
Hábito 1 · La cabeza adelantada
Cada centímetro que tu cabeza avanza por delante del eje del cuello aumenta la carga sobre las cervicales en varios kilos. Mirar la pantalla con la cabeza «adelantada» 5-6 cm es lo mismo que sostener una bolsa de la compra con el cuello durante ocho horas.
Cambia: pantalla a la altura de los ojos. Sin excepciones. Eleva el portátil con libros si hace falta.
Hábito 2 · Encoger los hombros sin saberlo
Cuando te concentras, los trapecios superiores se contraen. Si no eres consciente, llevan tensados desde las 9:00 hasta las 18:00.
Cambia: cada hora, una pausa de 20 segundos. Sueltas hombros, dejas caer brazos, respiras tres veces profundo.
Hábito 3 · El móvil en la mesa
Mirar el móvil constantemente hacia abajo es el mejor amigo de las contracturas cervicales. La flexión cervical sostenida fatiga los extensores profundos del cuello.
Cambia: sube el móvil a la altura de los ojos cuando lo uses más de 30 segundos.
Hábito 4 · Dormir mal y no querer reconocerlo
La almohada equivocada, dormir boca abajo, ver series en el sofá con el cuello torcido. Estas posturas durante 6-8 horas tienen más peso que el día entero sentado en el trabajo.
Cambia: una almohada que mantenga la columna cervical neutra. Y si duermes boca abajo, prueba un mes a dormir de lado con almohada entre rodillas.
Hábito 5 · No tener fuerza profunda del cuello
Este es el invisible. Los músculos profundos del cuello (flexores craneocervicales) se atrofian cuando llevas años con cervicalgia. Sin esa musculatura, los superficiales (trapecio, escaleno) tienen que hacer su trabajo y el tuyo. De ahí la sensación crónica de tensión.
Cambia: trabajo específico de musculatura profunda cervical. No basta con estirar. Hay que fortalecer.
Cuándo merece la pena acudir
Si llevas más de tres meses con dolor cervical, no es «cosa del trabajo». Es un patrón crónico que tiene solución, pero no se resuelve con estiramientos en YouTube. Lo trabajamos en sesiones grupales y en privado 1:1 según el caso.
Cuéntanos cómo es tu día. La primera consulta es gratis.
Preguntas frecuentes
01 ¿Es mejor una silla ergonómica o levantarme cada hora?
02 ¿Sirven los estiramientos cervicales?
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